Estrés agudo laboral en médicos de guardia

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Los médicos Héctor José Francia y Federico Martín Francia publican en el número 3 de la revista “Actas Médicas Santafesinas” un diseño de investigación clínica prospectivo sobre la repercusión orgánica del estrés agudo laboral en trabajadores de la salud. Los resultados alertan sobre la vulnerabilidad individual frente al estímulo estresor y la influencia de las condiciones de trabajo, en especial, la extensión de la jornada laboral.

 

Desde los tiempos de Hipócrates se señala la existencia de un poder curativo de la naturaleza, es decir, la puesta en marcha de una serie de mecanismos biológicos, con el fin de defendernos de las agresiones provenientes del exterior.

 

Siguiendo esta línea, Cannon en 1929 definió al estrés como una reacción de lucha o huída ante situaciones amenazantes, postulando que su biología dependía de la estimulación del sistema simpático adrenal.

 

Mason, en 1968, hizo un aporte muy interesante al decir que el estímulo estresor debe ser inédito y que para que el mismo produzca una respuesta debe haber sido evaluado cognitivamente por el individuo.

 

Por su parte, en Montreal, Hans Seyle describe lo que llama “síndrome general de adaptación” en enfermos que sufrían preocupaciones intensas sobre temas muy importantes para ellos y que se acompañaban de los siguientes síntomas: cansancio físico marcado, pérdida de peso, disminución de la fuerza muscular, malestar general, etc. Dos años más tarde, en 1974, Seyle agrega dos conceptos diferentes a tener en cuenta, el de estrés para designar al sistema de respuesta normal con el cual vivimos. El distress como el sistema de respuesta disfuncional anormal o patológica.

 

El distress así definido tiene una influencia muy importante en la salud de los individuos, el sistema sanitario y el desarrollo laboral. La mente, las conductas y los pensamientos participan y se interrelacionan con síntomas y enfermedades corporales a través de los efectos del estrés y de la red psicoinmunoendócrina (PINE) por la cual se desencadena la producción anormal de cortisol en la glándula suprarrenal, responsable principal de las manifestaciones somáticas de distress, por lo que puede considerarse a este último, desde un punto de vista endócrino, como un estado de hipercortisolismo.

 

A partir de estos fundamentos, los médicos Héctor José Francia y Federico Martín Francia, realizaron un trabajo de investigación sobre la prevalencia de distress en trabajadores de la salud sometidos a diversas situaciones de estrés agudo laboral y su repercusión orgánica (endócrina), medida a través de la detección en ellos de una condición de hipercortisolismo.

 

La evaluación de la repercusión orgánica que el distress produce se realizó a través de la detección de las modificaciones endócrinas, particularmente la hipercortisolemia determinada con el test de inhibición de cortisol con dosis bajas de dexametasona (Test de Nugent).

 

El estudio prospectivo se realizó sobre 25 trabajadores de la salud (médicos), 20 hombres y 5 mujeres, con una edad promedio de 35 años (24-55 años), que cumplen su tarea laboral con una guardia semanal de 24 horas en la sala de urgencias de un hospital público de referencia de la ciudad de Santa Fe. Todos se prestaron voluntariamente a participar de la experiencia, y se excluyeron enfermedades, fármacos y otras condiciones psicológicas (depresión) que pudieran haber causado hipercortisolismo.

 

Así se encontró que el 44% de los evaluados tuvo test positivo y de estos el 66% triplicó o cuadruplicó su valor normal. En el 56% de los profesionales el test fue negativo, y no se encontraron diferencias entre sexo y edad de los evaluados.

 

Discusión

 

El estrés es la respuesta del organismo (“Síndrome general de adaptación”) a un estado de tensión excesiva y permanente que se prolonga más allá de las propias fuerzas, y desempeña un papel importante en el desarrollo de las enfermedades orgánicas, en particular en lo que concierne a la forma en que interactúa con factores psicológicos subyacentes, conflictos inconscientes, emociones, tipo de personalidad y vulnerabilidad genética.

 

Frente a una situación grave el organismo reacciona a partir del hipotálamo. Sobreviene una respuesta rápida, inmediata, denominada “reacción de alarma”, donde se pone en marcha mecanismos neurovegetativos, a través de un componente simpático.

 

Son características de la reacción de alarma: el estado de hiperalerta, el aumento de la frecuencia cardíaca y respiratoria, la vasoconstricción periférica con movilización de sangre hacia el corazón y los pulmones e incremento del tono, fuerza y contracción de la musculatura esquelética, la movilización de reservas glucogénicas hepáticas, la aparición de sudoración tendiente a descender la temperatura corporal y la inhibición del proceso digestivo y de la actividad renal.

 

Si la agresión continua, sobreviene una segunda fase denominada “reacción de resistencia”, su instauración es más lenta pero más persistente.  Aquí se activa el mecanismo neuroendocrino de hipotálamo, poniéndose en marcha una amplia movilización hormonal.

 

Cuando las personas se encuentran en una situación de estrés, la glándula adrenal segrega una hormona esteroidea al flujo sanguíneo, adrenalina primero y luego cortisol. Los esteroides suprarrenales tienen una función importante, ya que ayudan al organismo a movilizar sus reservas energéticas para afrontar la situación de estrés.

 

El organismo está preparado para reaccionar en forma continua o tónica a este tipo de estrés fisiológico, el problema es cuando el nivel de estrés alcanza ciertos umbrales lo que llevaría a esta última situación hormonal que es la responsable del deterioro orgánico en el estrés.

 

De esta forma el distress o estrés patológico tiene la característica de manifestarse como la pérdida de los ritmos circadianos y de una hipercortisolemia.

 

Los investigadores señalan, que el estrés laboral en particular, constituye un factor de riesgo de trastornos psicológicos como la ansiedad y alteraciones orgánicas como hipertensión, siendo este el mecanismo involucrado en la asociación entre estrés laboral e infarto agudo de miocardio.

 

Remarcando, que el monitoreo ambulatorio de presión arterial ha demostrado que los valores tensionales son más elevados durante las horas de trabajo.

 

Todo esto no hace más que poner de manifiesto una situación de distress cuya expresión neuroendócrina más destacada como vimos es la secreción anormalmente elevada de cortisol y la pérdida de su ritmo circadiano que encontramos en el 44% de los profesionales evaluados con el test de Nugent, si bien se deja asentado que esta prueba es específica para poner en evidencia el hipercortisolismo.

 

Por otra parte el hecho de que el 63% de los profesionales con test positivos triplicaran y cuadruplicaran el valor normal, es para nosotros una muestra de la importancia que la vulnerabilidad individual tiene en la percepción del estímulo estresor y como puede ser amortiguado mejorando la sensación de apoyo percibido en la relación de trabajo con los colegas y en las condiciones de cómo se lleva a cabo este trabajo, en especial al número de horas que son expuestos al estímulo estresor.

 

Finalmente, los doctores Héctor José Francia y Federico Martín Francia, plantean la necesidad de una evaluación complementaria a este estudio para relacionar los niveles de cortisol con las manifestaciones clínicas y psicológicas más frecuentes y a éstas con el desempeño laboral de los profesionales estudiados para determinar la real influencia del distress en la actividad del medico de urgencias.

 

(*) La revista "Actas Medicas Santafesinas" es una publicación del Colegio de Médicos de Santa Fe, 1ª Circunscripción.

 

Leer artículo completo: REPERCUSIÓN ORGÁNICA DEL ESTRÉS AGUDO LABORAL EN TRABAJADORES DE LA SALUD: EVALUACIÓN POR EL TEST DE NUGENT.

Dr. Francia, Héctor José y Dr. Francia, Federico Martín.